Europeos de por vida = Europeus para sempre

Publicado originalmente en Archivo digital España-Unión Europea

El próximo 12 de junio se celebran 30 años de España y Portugal en la Unión Europea. Ese mismo día del año 1985 tuvo lugar la ceremonia de la firma de adhesión.

Europeos de por vida f1fue el expresivo titular que eligió la Revista Ahorro, editada por la Confederación Española de Cajas de Ahorros, para hablar de lo que suponía la entrada de España en la Unión Europea.  Una frase rotunda que expresa lo que fue ese momento de la adhesión, y que se caracterizó por gestos de lo que muchos denominan “alta política” y que Raimundo Bassols, un perfecto funcionario, pieza clave en las negociaciones y con una visión clara sobre la necesidad de impulsar ese proceso narra muy bien.

El 12 de junio de 1985 culminó el que se conoce como proceso de adhesión más complejo y largo de toda la historia de la Unión, y que ha servido de ejemplo y guía para el resto Estados que han formado parte de las posteriores solicitudes de adhesión hasta la fecha.

Una vista rápida a la  cronología de la negociación  muestra los avatares por los que pasaron diplomáticos, políticos y ciudadanos del momento, defendiendo la entrada de España y sorteando mas de un susto.  Detenido en ocasiones y mas de una vez a punto de fracasar: el informe Birkelbach, el Contubernio de Munich y todo el proceso de negociación en paralelo a la dictadura en el participaron desde el exilio fuerzas políticas con mucho que aportar, como el Movimiento Europeo que con su impulso del llamado Contubernio, reunió a más de 100 españoles en Munich y “marcó un despertar en España por la necesidad de Europa desde ángulos distintos a los oficiales” según recuerda hoy Eugenio Nasarre, conformando “un acto de reconciliación en el que se reconoció públicametne que la llegada de la democracia a España estaba estrechamente unida al proceso de integración”.

Pero sobre todas las dificultades, existíó desde la década de 1960 en aquellas generaciones de políticos una clara voluntad de éxito, lo que les impulsaba a lograr diálogos impensables, acuerdos de mínimos y equilibrios que a priori parecían imposibles. El Ministro de Asuntos Exteriores, Fernando María Castiella tenía razón cuando al iniciar este afán europeista había definió las complejidades que sus asesores encontraban para conseguir su objetivo casi imposible como “tecnicalias” dando orden de redactar una primera carta, en 1962, de solicitud de acuerdo con Europa.

A mediados de la década de 1970 la muerte de Franco había abierto un nuevo periodo político, un momento en el que en palabras de Marcelino Oreja “los cambios en la política interior  hacían sombra a los temas de política exterior”  por lo que la aproximación a las Comunidades Europeas no parecía ser un tema prioritario. Pero lo cierto es que sí tuvo el apoyo constante de los que creían en ello: “la idea de Europa sería incompleta sin una referencia a la presencia del hombre español y sin una consideración del hacer de muchos de mis predecesores. Europa deberá contar con España y los españoles somos europeos. Que ambas partes así lo entiendan y que todos extraigamos las consecuencias que se derivan, es una necesidad del momento.” afirmó el Rey Juan Carlos I en su discurso de investidura apoyando así la voluntad del gobierno.

f2Se produce el viaje de Adolfo Suárez a las capitales europeas explicando punto por punto el proyecto democrático de España, respaldado desde la oposición, con el viaje de Felipe González a Bruselas y otras fuerzas políticas en el exilio. Suárez redacto la carta de solicitud de adhesión,  que se entregó 1977 de mano del Ministro de Asuntos Exteriores, Marcelino Oreja, que  presentaba asi formalmente la solicitud de España. El posterior gobierno socialista, con Felipe González como presidente, concluyó  todo el proceso negociador con la esperada firma de la Adhesión.

En definitiva, una espera larga y compleja, fruto del trabajo conjunto, el relevo entre distintas fuerzas políticas en el gobierno y la participación de muchos, incluso desde el exilio. Pero siempre con la voluntad clara de los partidos que formaron parte de los últimos gobiernos de la dictaruda y los primeros gobiernos democráticos. Y todo ello coincidió en la respuesta unánime del momento de la firma, a una adhesión que desde el principio había impulsado y apuntalado la democracia en España, por un destino común europeo.

El acto de la firma ejemplificó el deseo de España y Portugal de entrar de la mano en Europa. Descartaron firmar en Bruselas y organizaron dos ceremonias de firma, la firma de la adhesión en Lisboa y la firma de la adhesión en Madrid respondieron a la voluntad de los dos países de sellar su entrada en las Comunidades Europeas en el mismo día y desde sus capitales.

Desde la perspectiva de hoy, formar parte de Europa, algo tan importante que en palabras de Enrique Barón Presidente del Parlamento Europeo en 1989 “no tiene derecho a fracasar, su éxito ha de ser considerado patrimonio de la humanidad” . Lo cierto es que el proceso europeo no ha concluido y esta conmemoración ha de servir para impulsar un fortalecimiento de el papel de España en Europa.

Los retos del futuro, en este ambiente de crisis económica y social, que “está cuestionando el proyecto europeo y abriendo debates sobe en qué Europa queremos caminar”  en opinión de Juan Cuesta, Presidente de Europa en Suma han de apostar por la solidaridad, y la recuperación de confianza de los ciudadanos en la Unión, fortaleciendo la democracia, negociando y debatiendo, como siempre se ha hecho.

Íñigo Méndez de Vigo, Secretario de Estado de España para la Unión Europea recuerda que “comprarnado el presente con las dificultades a las que tuvieron que enfrantarse en el momento de la creación de la UE, tras la II Guerra Mundial, esto es mucho más fácil” a pesar del momento de crisis y de desafecto que vive Europa. y cuando es mas preocupante, en opinión de Enrique Barón “la cirsis de ciudadanía europea que la crisis económica”.

Las imágenes y  enlaces a documentos se corresponden con fondos del Archivo Digital España-Unión Europea. Los entrecomillados se corresponden con distintas intervenciones que tuvieron lugar en la Jornada de debate: Tres décadas de España en la UE, el día 8 de junio de 2015 en la Representación de la Comisión Europea en España 

 

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