Groenlandia, más verde que nunca

Nada que conquistar, mucho que perder

VallemilfloresEl valle de las Mil Flores, cerca de la localidad de Narsarsuaq. Explosión de biodiversidad y ejemplo de adaptación. Granjas con vistas a fiordos. Crédito imagen: Isabel Paz

Quiere brotar el algodón ártico en la pequeña localidad de Qassiarsuk, al sur de la isla. Aún es pronto. A este lugar llegó hace algo más de mil años Érik el Rojo. El vikingo, se inspiró en las flores y las praderas para darle nombre a la isla más grande del mundo: Groenlandia, Tierra Verde (del danés Grønland). Ahora, el valle de las Mil Flores, es testigo de excepción de una doble crisis:  climática y política.

Ramón Larramendi, explorador e inventor español, comparte enclave de asentamiento con Érik el Rojo en Greenland. A Qassiarsuk, una “ciudad” groenlandesa de unos cuarenta habitantes, llegaron los dos para quedarse. Eso sí, entre uno y otro median mil años. Ramón tiene allí su casa.

Qassiarsuk mira de frente a Narsarsuaq, población que albergó la primera base norteamericana instalada en Groenlandia en 1941. Fue utilizada como apeadero para las aeronaves que cruzaban el Atlántico, apoyó el traslado de aviones hacia Europa y proporcionó datos meteorológicos estratégicos. En el momento álgido de actividad, llegaron a vivir en ella unas 2000 personas.

EE. UU. llegó a desplegar diecisiete complejos militares gracias a una peripecia diplomática entre el embajador de Dinamarca y el secretario de Estado de EE. UU., para asumir la defensa de la isla y evitar que fuera tomada por la Alemania nazi que ya había ocupado el Reino de Dinamarca. La estela de aquel acuerdo, embrión del Tratado de 1951, pacto de defensa danés-estadounidense, está presente en la actualidad. El gobierno de Donald Trump apuesta ahora por tres bases adicionales en territorio groenlandés dentro del marco y competencias que le otorga el viejo pacto. Narsarsuaq vuelve a estar en el punto de mira de Estados Unidos.

El aeródromo y hospital de Narsarsuaq, la base  Bluie West One , se construyó en un tiempo récord, algo menos de siete meses. Fue una de las más importantes del territorio groenlandés.  Abandonada en 1958 por EE. UU., sigue presente en la vida de los habitantes de la zona. Las casas, la escuela, el museo o el supermercado, casi todas las construcciones civiles, llevan el sello, los materiales reciclados, de la antigua instalación militar. La huella americana aún no se ha borrado. EE. UU., era un amigo fiable y confiable. Tal vez, una vía de salvación frente al omnipotente Reino de Dinamarca a quien los groenlandeses guardaban rencor persistente por viejas prácticas contra la población inuit.

Donald Trump hizo añicos la estrecha y vieja relación. La amenaza de tomar por la fuerza lo que nunca fue suyo, rompió el corazón de los habitantes de la Tierra Verde.

2 imagen pixelada v2Aeropuerto de Narsarsuaq, septiembre de 2016. Excombatientes norteamericanos mutilados de la guerra de Irak son trasladados a Groenlandia para practicar kayak entre los hielos del sur de Groenlandia. Crédito imagen: Isabel Paz 

 

Invadir es una chorrada, pueden invadir cuando quieran

Groenlandia se acaba de convertir en una estrella geopolítica. Las altísonas intenciones de Trump sobre la gran isla ártica, despertaron a sus gentes de aquel sueño tranquilo en el que, más allá de la lucha por la independencia, no pasaba nada. Casi nada.

Porque se ha hablado mucho de este gran pedazo de tierra ártica, porque se desconoce casi todo de ella, porque la vida allí es muy diferente a la contada en los medios de comunicación, el Ateneo de Madrid y Europa en Suma, organizaron un encuentro entre Ramón Larramendi y Celia Hernando, analista política de EOM.

El explorador llegó a Groenlandia hace 40 años. En 2014 la circunnavegó -5000 km- en trineo de viento. Las expediciones polares de Larramendi son varias y diversas. Tiene en su haber, unos treinta proyectos de investigación científica. Las pretensiones de Trump las vivió en el terreno:

“En el primer intento de compra de Trump yo estaba en Groenlandia. Aquello sonó como algo absolutamente impensable, a broma, no se tomó en serio. Para para mí hay una gran diferencia entre el Trump 1.0 el 2.0 y el 3.0 que es el que estamos viendo. No sabemos qué será del 4.0. Todo este revuelo ha suscitado una absoluta conmoción en el país.

Durante años, Estados Unidos gozó de buena imagen entre la población groenlandesa. La presencia militar y las oportunidades laborales en la base Pituffik generaban vínculos positivos. Mucha gente ha trabajado allí uno o dos años y tiene una buena impresión del país. La fruta estaba madura. Lo que pasa es que entre la seducción y la violación hay una diferencia.  El intento de violación, obviamente, ha generado un sentimiento antiamericano muy profundo, cosa que no existía.

Ahora se han abrazado a Dinamarca totalmente. Llega el rey y todo el mundo lo abraza por la calle y le da besos, en el centro de Nuuk recibe aplausos. Dinamarca ha salido reforzada completamente.  Los daneses eran poco más que las SS del campo de concentración de Auschwitz.

Lo de invadir es una chorrada. Pueden invadir cuando quieran. Decir: ¡venga, vamos a tomar un café!”

 

Los mitos chino y ruso en la carrera ártica

Uno de los argumentos recurrentes de Washington ha sido la supuesta amenaza chino/rusa en la región. Sin embargo, Celia Hernando, analista de cartografía en EOM, especialista en Geopolítica y RR. II. asegura que esta tesis está inflada:

“Hay una narrativa sobre China en el Ártico que no es tal. Trump siempre dice que hay que defender a Groenlandia de Rusia y China porque está rodeada de submarinos rusos y chinos. Dinamarca ya advirtió que eso era mentira.

La mayoría de los proyectos chinos en Groenlandia han fracasado. Hay una sensación de que Estados Unidos llega tarde a un lugar donde Rusia está muy preparada y China ya ha intentado entrar”.

El abandono del Ártico por parte de EUA, después de la Guerra Fría es total, asegura Larramendi:

“De hecho, sorprendentemente, desde que se fueron, no invirtieron nada, lo dejaron todo allí. Hay un montón de bases abandonadas. En nuestras expediciones encontramos tres. A Rusia no le interesa la isla, tiene Ártico para dar y tomar. China siempre ha sido una vía para alcanzar la independencia por medio de la explotación minera. Está por ver que sea real. Los intentos de presencia china fracasaron”.

 

Recursos, clima y expectativas

3 PescadorNarsaq. En esta localidad, puerto pesquero de unos 1300 habitantes (2025) están puestos los ojos de las principales potencias del mundo. El yacimiento minero de Kvanefjeld, su vecino, guarda millonarias reservas de tierras raras (REE). Crédito imagen: Juan Carlos Casado

La fusión del hielo del Ártico ha reactivado el interés global por las nuevas rutas comerciales -Paso del Noroeste- el acceso a minerales críticos y las oportunidades relacionadas con fuentes de energía. Todo ello sitúa a Groenlandia en la casa de la nueva diosa de la Fortuna.

Rosa Tristán, moderadora del evento “Groenlandia ¿Pro o anti-Estados Unidos? Visión desde el interior”, pone encima de la mesa la crisis climática y su repercusión en el PIB de Groenlandia.

En enero de 2026, el más cálido de la historia en el suroeste de la isla desde que se tienen registros, las temperaturas no solo aceleran el crecimiento de la vegetación -el algodón, por ejemplo- también tienen consecuencias directas en el mar, advierte Ramón Larramendi:  

“La crisis climática afecta de lleno a las exportaciones de Groenlandia. El 90% tienen su origen en la pesca. La economía presenta la siguiente distribución: la mitad del presupuesto público corre a cargo de Dinamarca y más o menos el 40% se obtiene de la pesca. Otro pellizco procede del turismo y pequeñas actividades.

Groenlandia atraviesa una crisis económica bastante potente. Los cambios de las corrientes afectan tanto al camarón como al halibut (panga) especies fundamentales que han disminuido radicalmente en los últimos años. En 2026, hemos entrado prácticamente en recesión por la disminución de la pesca. Solamente el bacalao ha subido, afectado por el cambio de temperaturas.

Groenlandia vive en estado de pánico económico, a pesar del pastón que pone Dinamarca, el 20% del PIB,: 511 millones de dólares norteamericanos.

El Ártico se está deshelando claramente lo que ocurre es que, aún al ritmo que se deshiela, es complejo navegar en sus aguas.

En una parte puede estar deshelado y de repente aparecen grandes bloques de hielo.

Leí que Rusia está construyendo barcos portacontenedores y rompehielos nucleares. Es decir, se necesitan, aunque se deshelara mucho más, barcos nodriza.

La jugada es que Rusia navega el Paso del Noroeste en invierno con los rompehielos nucleares. Lo ha hecho ahora. Llevó gas y piezas para construir unas plataformas de gas en pleno enero. Es una auténtica bestialidad. China lo tiene claro: ha programado 16 portacontenedores de miles de contenedores para para este año y 100 o 150 para el final de la década”.

4 IMG 1713Ramón Larramendi navega a bordo de una zodiac por el fiordo de Tunulliarfik (o fiordo de Erik el Rojo). Crédito imagen: Isabel Paz

Los recursos minerales estratégicos y críticos atrapados en el subsuelo de Groenlandia podrían, en teoría, beneficiarse del calentamiento global. Celia Hernando, matiza: “Donald Trump siempre tiene una obsesión con los minerales estratégicos, lo vimos en Ucrania. Son la clave para la tecnología relacionada con la guerra y la tecnología puntera”.

En 2021, Groenlandia prohibió la extracción y exploración de uranio en su territorio, bloqueando así el desarrollo del vasto proyecto de tierras raras de  Kvanefjeld, uno de los mayores del mundo. El caso ilustra los dilemas locales: Kvanefjeld podría contener hasta el 25% de todos los recursos mundiales de tierras raras (alrededor de 1,5 millones de toneladas), pero su desarrollo enfrenta barreras ambientales y políticas compartidas con la UE. Hernando se fija en la IA:

“Hablando de recursos e intereses, está la inteligencia artificial. Es algo en lo que no pensamos tanto pero que sí lo hace la gente cercana, los empresarios cercanos, al círculo de Trump.

Tenemos toda esta idea de que los lugares fríos son perfectos para instalar centros de datos porque necesitan refrigeración. Hemos visto también que hay inversiones nuevas en la Patagonia Argentina que también es un lugar frío. En Groenlandia tienen la idea de crear ciudades basadas en el mundo de la empresa, esta cosa utópica o distópica que se llama Próspera, una ciudad digital.

Además, los centros de datos de Dubái han sido bombardeados. Ya se piensa en lugares remotos, alejados de zonas de conflicto”.

Los mapas de Celia Hernando sirven a Larramendi para subrayar un hecho geográfico que no es otro que la proximidad del suroeste de Groenlandia con Estados Unidos y las oportunidades que abre la energía hidroeléctrica:

“Incluso para llevar con cables submarinos la energía. Es decir que la geografía es importante, comprender que no está hablando de un lugar nada lejano. Y es que la zona que está libre de hielo es accesible porque hay un ramal de la corriente del Golfo que se mete por justo por ahí y deja los puertos libres todo el año. La geografía determina.

5 Frente glaciar de Qaleraliq, sudoeste de Groenlandia. Lleva varios años en retroceso. Crédito imagen: Juan Carlos Casado

Ahora hay un proyecto concreto, en un lugar óptimo, con inversiones absolutamente multimillonarias que apuesta por la energía hidroeléctrica para un gran centro de datos. Groenlandia se supone que tiene energía hidroeléctrica ilimitada. Un centro de datos con energía limpia, infinita, con frío y agua. Tienen todos los elementos; para que no falte nada, en zonas poco habitadas.  Si, además, construyes presas podrías aumentar la producción. Una pieza más de este puzle: las hidroeléctricas”.

 

Groenlandia será independiente un día, pero ¡solo por un día! 

Recuerda Larramendi que la primera vez que visitó Dinamarca no sabía nada de la isla helada. Fue hace unos cuarenta años. Acudió a una conferencia que ofrecía el último gobernador danés en Groenlandia y dijo: “siempre me preguntan si Groenlandia será independiente algún día. Yo respondo, sí, por supuesto, será independiente, pero…¡ solo por un día!

No se siente ni europea ni danesa, Groenlandia es un continente en sí mismo, es decir, se considera un continente, una entidad que no tiene nada que ver con Europa ni con América. Es un sentimiento radical total. La geografía que también manda porque el aislamiento es una posición muy peculiar, con un clima absolutamente brutal.

Ahora se han dado cuenta que necesitan una buena y justa dependencia”.

“Una de las principales ideas para traerse Groenlandia a su terreno era un poco motivar la independencia. El embajador de Estados Unidos en Dinamarca, Kenneth Howery, es muy favorable a la independencia de Groenlandia, impulsando la agenda de Trump allí. Tiene mucho que ver con lo de los escándalos que ya han afectado a Dinamarca subrayando la desatención hacia Groenlandia. La parte dialéctica dura de Trump es la que ha entrado en contraste con todo esto que ya estaba haciendo” indica Celia Hernando.

En el enlace https://youtu.be/SYmSD4sgs3Y podéis encontrar la conversación que mantuvimos en el Ateneo de Madrid. También participar dejando vuestros comentarios.

6 Inuit pesquerosPescadores de Narsaq. Despedida. Independencia, aspiración y dilema. Groenlandia abandonó la Comunidad Económica Europea en 1985, todo un antecedente del Brexit que pasó sin pena ni gloria. La actual UE, perdió, entonces, la mitad de su tamaño. Crédito imagen:Juan Carlos Casado

¡Qujanaq!

Continuará…