La tertulia de Europa en Suma con Ramón Jáuregui, eurodiputado socialista.

Pinta mal la situación para la izquierda en Europa. Hay elecciones en varios países y las encuestas no son muy positivas.
En Francia, reconoce Jáuregui, para las presidenciales hay nada menos que siete precandidatos de la izquierda frente a uno de la derecha, Fillon, y la ultra Le Pen. Ésta, además, se apoya en los barrios populares y en la banliue.
En Austria, el 80% de los obreros han votado a un candidato de la extrema derecha. En el Reino Unido hemos visto como los barrios obreros han votado a favor del Brexit. Ahora, habría que añadir, el socialista Corbyn, que hizo una débil campaña contra el Brexit, se apunta ahora a la salida de la Unión y apoya el recorte de la entrada de extranjeros porque lo “pide” la población. El caso es conseguir votos.
En Alemania, en las generales de otoño, la ultraderecha de Alternativa por Alemania puede entrar en el Bundestag y complicar el mapa político, dificultar una hipotética coalición entre el SPD, la Izquierda y los Verdes.
Y en la Unión, los tres dirigentes, de la Comisión, del Consejo y del Parlamento, son del Partido Popular europeo tras la salida de la presidencia de la cámara del socialdemócrata Martin Schulz.
Efectivamente, dice el eurodiputado socialista, tenemos una gran contradicción, hay que adaptarse a un mundo en cambio con constantes contradicciones. Ahora tenemos a un señor como Trump que quiere impedir el libre comercio. Nos han cambiado el tapete, el escenario de juego que era el Estado-Nación y ahora hay mesas supranacionales, es un marco distinto de grandes decisiones. La globalización produce resultados perniciosos sobre lo que habíamos construido con el ideario socialdemócrata, pone en juego esas conquistas. Cierto es que la igualdad en el mundo ha aumentado, que millones de personas han salido de la miseria, pero eso ha devaluado el modelo social en Occidente. La competencia devalúa los salarios, sobre todo de los menos cualificados. Ese 60% de la población compite con un “ejército laboral mundial” y aquí ha aumentado la desigualdad y se han recortado las condiciones sociales y laborales.




