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Navidad herida. Feliz Navidad

Por Rafael Díaz Arias

Publicado originalmente en Periodismo Global, la otra mirada.

berlin atentado4Un árbol de Navidad caído, arrollado por el camión de la muerte…. 12 muertos en lo que todo indica que es un atentado terrorista. ¿Será el autor un refugiado pakistaní? Veremos si se confirma, pero aunque no lo fuera daría lo mismo. La Navidad en Alemania y en toda Europa quedará herida. Nuestro dolor ocultará el dolor de los demás y saturará los medios durante unos días, antes de que recobremos el tono navideño: fiesta, compras, buena voluntad, noche de paz. Después vendrá el reflujo: más xenofobia, más votos para las ultraderechas en toda Europa, más barreras para los refugiados.

Navidad herida en Alepo, nuevo capítulo de la historia universal de la infamia.

Ante nuestros ojos se violan, por unos y otros, los más elementales derechos. No podremos decir que no sabíamos. Unos bombardean hospitales y escuelas “para terminar con los terroristas”, otros toman a la población como rehén. El Consejo de Seguridad de la ONU decide enviar observadores ¿cuándo llegarán?

No hay respuestas fáciles en Siria. 12 países libran guerras cruzadas por el intermedio de más de 200 grupos armados. Assad encendió la mecha masacrando protestas pacíficas. Occidente apoyó y armó a unas milicias que casi inmediatamente se conviertieron en yihadistas. Rusia e Irán defienden sus intereses geoestratégicos, lo mismo que Turquía, Arabia o Qatar. No puede haber solución sin Assad, pero algún día, cuando una nueva era de los derechos humanos emerja, espero que responda ante un tribunal. Lo mínimo que se puede hacer es no cerrar a los sirios las puertas de Europa.

Lo que nunca debemos olvidar frente al terrorismo

Por Carlos Carnero. Director Fundación Alternativas

Publicado originalmente en The Huttington Post

lo que nunca debemos olvidar terrorismoLa infinita indignación ante los atentados terroristas de Ankara y Berlín no nos debe hacer olvidar dos cuestiones esenciales.

La primera, que los terroristas querrían cometer muchos más ataques, pero no pueden.

Evidentemente, el hecho de que estén en condiciones de llevar a cabo aunque sea uno solo, con su terrible secuela de muertos y heridos, debe movilizar todos los esfuerzos de las democracias para que ni esa cifra alcancen los asesinos, porque únicamente hay un objetivo frente a ellos que pueda ser calificado de éxito: atentados cero. Eso está claro.

Pero estoy seguro de que se cuentan por decenas los intentos terroristas frustrados por las fuerzas de seguridad. Se trata de un logro callado y silencioso, pero eficaz, que también se demuestra en el hecho de que, para matar, los criminales tengan que recurrir a los métodos más simples (pero no menos salvajes) en cuanto a logística, como el de los camiones de Niza o de Berlín lanzados contra multitudes.

Es bueno que lo recordemos, porque, aunque mientras siga habiendo atentados es tan imprescindible como posible una mejora en la seguridad, evitar más ataques es un éxito atribuible, en buena medida, a la coordinación entre las democracias europeas. Los instrumentos de actuación conjunta de los que se ha dotado en tal sentido la UE juegan un papel clave en ese sentido, papel que una profundización federal de la Unión no haría más que perfeccionar: los federalistas europeos no somos unos utópicos, más bien grandes pragmáticos.

Nace el cuerpo europeo de solidaridad con el objetivo de integrar en él a 100.000 jóvenes antes de 2020

Por Europaensuma.org

cuerpo europeo solidaridadHace apenas dos meses que los jefes de Estado y de Gobierno de los 27 Estados miembros de la Unión Europea ratificaban en Bratislava su compromiso de lucha contra el desempleo juvenil, quizá la plaga más dañina a medio y largo plazo de las muchas que sacuden a una Europa especialmente zarandeada en 2016.

Como consecuencia de tal compromiso la Comisión Europea ha puesto en marcha el Cuerpo Europeo de Solidaridad, presentado en España en el Centro Imagina de Alcobendas, con la presencia de jóvenes españoles, italianos, alemanes y austriacos, que han vivido una experiencia de voluntariado en otro país de la UE.

Se estructura así el antiguo voluntariado, circunscrito esencialmente a la asistencia médico-sanitaria y a la cooperación entre los diferentes cuerpos de bomberos. A partir de ahora, el nuevo Cuerpo Europeo de Solidaridad estará abierto a todos los jóvenes de 18 a 30 años, que, en palabras del presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker, “creará oportunidades para los jóvenes que deseen hacer una contribución significativa a la sociedad, y les ayudará a mostrar su solidaridad, algo de lo que el mundo y la Unión Europea no están especialmente sobrados. No son los Tratados ni los intereses industriales o económicos los que nos unen verdaderamente, sino nuestros valores. Y quienes trabajan como voluntarios viven estos valores europeos cada día”.

Juncker impulsa éste y otros programas que favorezcan el empleo juvenil en que “no se puede aceptar que Europa sea y siga siendo el continente del desempleo juvenil”. “No puedo aceptar ni aceptaré que la generación del milenio, o ‘generación Y’ se convierta en la primera en 70 años que sea más pobre que la de sus padres”.

François Hollande abre el camino a nuevas incertidumbres

Por Paco Audije

Publicado originalmente en periodistas-es.com

hollandeFrançois Hollande ha sido presidente de Francia entre numerosas incertidumbres: los golpes del terrorismo (Charlie Hebdo, los atentados de noviembre 2015, de Niza, etcétera), una serie de campañas callejeras y mediáticas muy hostiles, con frecuencia desaforadas o meramente injustificables. Frente a eso, Hollande tampoco ha doblegado al desempleo, como prometió, ni ha sido capaz de situarse a la altura que esperábamos en la Unión Europea: el eje franco-alemán fue más bien el eje Merkel-Schäuble.

Así, no podía ser de nuevo candidato. Ni siquiera en nombre de sus pocos fieles, desesperados por la zizaña y la división de su propio campo. En todo caso, hay que elogiar el hecho mismo de que se haya adelantado. Ha decidido dejar el campo libre a sus críticos de la izquierda.

El acercamiento peligroso de las derechas representadas por Marine Lepen (a un lado) y François Fillon (sólo un poquito más allá) ocupa ya casi todo el espacio. Hollande era una figura desgastada hasta límites imposibles: “Nadie podrá hacer bueno su quinquenio (en el poder), que fue un calvario político como si fuera un éxito rutilante. Desde el principio, al dar la impresión de que actuaba demasiado rápido o demasiado lento, François Hollande colocó un saco lleno de piedras en las espaldas de su gobierno”, escribe Laurent Joffrin.

Sus reacciones, que no faltaron, llegaron tarde. Le abandonó su electorado antes que las izquierdas diversas, enfrentadas entre sí. Y frente a la línea neoliberal dominante en la Unión Europea, no se mostró suficientemente crítico. Asumió una cierta austeridad ajena sin creer en ella. Dio la impresión del indeciso. Quizá Francia se resistió a destruir su modelo social, pero eso se mostró más en la calle que en el Elíseo.

Si fuese italiano (siendo español y europeo) votaría 'Sí'

Por Carlos Carnero. Director Fundación Alternativas

Publicado originalmente en www.huffingtonpost.es

sifueseSi fuese italiano, votaría 'Sí' en el referéndum del 4 de diciembre. Y siendo español, ya me gustaría que las reformas sometidas a aprobación ese día se propusieran en mi país.

Parece, sin embargo, que el domingo puede salir el 'No' (aunque, de cumplirse la nueva ley según la que cual un sondeo electoral nunca acierta -visto lo sucedido en los referéndums del Reino Unido y Colombia y en las presidenciales norteamericanas-, lo mismo gana el 'Sí').

¿Por qué unos cambios tan claros, que facilitarían la gobernabilidad en Italia, han concitado tanta y tan cruda oposición, hasta el punto de que resultado del referéndum puede poner en riesgo una de las etapas más estables y prósperas de la política y la economía italianas?

Díganme si no merece la pena oponerse a facilitar la mayoría parlamentaria de la primera fuerza política si obtiene más del 40 % de los votos o, en su caso, acudir a una segunda vuelta; acabar con el sinsentido de que las dos cámaras tengan exactamente los mismos poderes, lo que se ha traducido tantas veces en bloqueos interesados; reducir el Senado en 220 escaños, convirtiéndolo en una sede de representación regional con miembros que ostentarían el cargo mientras fueran electos locales, poniendo fin a los senadores vitalicios; fortalecer las competencias del Estado central en asuntos nacionales como la protección civil -donde la maraña burocrática ha jugado malas pasadas-; eliminar 110 provincias cuya utilidad pública es más que dudosa; o suprimir un Consejo de Economía y Trabajo creado en 1948 que cuesta 20 millones de euros anuales y del que pocos tienen noticia.

Tres mentiras en contra de la política de defensa europea

Por Mario Laborie Iglesias

Publicado originalmente en esglobal.org

politica de defensa UEPuede parecer un contrasentido, pero pese a vivir en la era de la información global y de las tecnologías de la comunicación, y por lo tanto de la (teórica) transparencia, la premisa de que mentir proporciona réditos es aplicada de manera recurrente en nuestros días. Un buen ejemplo de este hecho es el acoso que sufren las últimas incitativas para impulsar la Política Común de Seguridad y Defensa de la Unión Europea (PCSD).

A mediados del pasado mes de septiembre, los Jefes de Estado y de Gobierno de la UE reunidos en Bratislava, sin la presencia de la Primera Ministra británica, señalaban que, ante el momento crítico que vive la Unión, era preciso dar respuesta a la “preocupación de los ciudadanos por lo que perciben como una falta de control y temores relacionados con la migración, el terrorismo y la inseguridad económica y social”.

En un entorno de seguridad degradado, lo que se pretende es que los 27 países que permanecerán en la UE, cuando se concrete la salida del Reino Unido, refuercen el compromiso político común y sigan avanzando en la construcción europea, sobre la base de la solidaridad común.

En este marco, se apuesta decididamente por una PCSD capaz de proteger a la población, territorio y valores de Europa. No obstante, y por razones que sólo entienden de intereses privativos nacionales, se repiten tres falsedades con el fin último de evitar la indispensable revitalización de la defensa europea, como instrumento esencial para avanzar en el proyecto de una Europa segura, libre y abierta.

Cuba, pasión por lo alemán.

Por Alonso Mahíllo

cubaLa verdad es que podía haber puesto varios títulos a este texto, porque Cuba, la situación cubana, es muy proteica y se presta a muchos titulares, análisis e interpretaciones. Cuba y la perversión del lenguaje. O Del Cuba Libre al Coco Libre, por ejemplo.

De entrada, tenemos que reconocer una cosa: nuestro castellano, el de España, es muy pobre si lo comparamos con la riqueza del que se habla y se escribe en Colombia, Méjico, Nicaragua y, sobre todo, en Cuba.

Cayó el muro de Berlín en 1989; cayó la URSS dos años después y parecía que en la gran isla del Caribe iba a desaparecer el socialismo, como sucedió en los países del centro y este de Europa. No, shico. Allí, Fidel decretó el Periodo Especial. Quería decir que había electricidad unas horas al día, se viajaba en camiones de ganado (no en guagua, linda palabra, pardiez) y el PIB bajó un 30%. Era realmente especial. Especialmente jodido.

Cuba es un país lindo de lenguaje florido donde a los guardaespaldas se les llama custodios y a los parados trabajadores disponibles. Y los habaneros dicen que el régimen no es sanguinario, sino sanguíneo, porque el poder se transmite por la sangre: Fidel, Raúl, y después vendrá el hijo de éste, el misterioso coronel Alejandro.

Lecciones comunicativas de la victoria de Trump

Por Rafael Díaz Arias

Contenido originalmente publicado en Periodismo Global, la otra mirada.

trump

La victoria de Donad Trump ha causado una gran conmoción entre periodistas, medios y estudiosos de la comunicación. Medios y periodistas (liberales) se preguntan qué han hecho mal y los comunicólogos por qué no fueron capaces de predecir el fenómeno. El debate está siendo muy vivo en todas partes, especialmente en Estados Unidos.

Esta es mi síntesis personal de las lecciones que se desprenden de este debate.

1. La victoria de la televisión basura

Berlusconi era el dueño e ideólogo de la televisión basura y convirtió la política italiana en un reality, donde él era siempre víctima de una conspiración comunista.

Trump es una de las grandes creaciones de la neotelevisión. Se ha hecho asimismo no como hombre de negocios (eso le venía de herencia) sino como celebrity, con sus matrimonios y divorcios y, sobre todo, como protagonista de un programa de telerrealidad. Desde su trono prepotente gritaba a los aspirantes “You’re fired” “Estás despedido”. Ahora puede despedir a todos los que se le opusieron y nos está diciendo a todos los que en cualquier lugar del mundo creemos en valores de igualdad, justicia y tolerancia “Estás despedido tú y tus valores”.

¿Puede cualquier estrella de la telerrealidad hacer una carrera política con éxito? Bueno, Berlusconi y Trump ya eran millonarios. Hay ejemplos de presentadores de televisión que, por ejemplo en Brasil, han saltado a la política. Las estrellas de la telerrealidad son tan zafios, ignorantes, agraviados, indignados, deslenguados como cualquiera de nosotros. Su potencial de identificación es gigantesco. Sólo necesitan alguien que los modele, les marque el rumbo político y por supuesto los financie. Hitler no hubiera llegado a ninguna parte sin el dinero de la gran industria alemana. Cada sociedad tiene su propias característica, por tanto no deben hacerse traslaciones deterministas, pero, sí, un Trump puede surgir en cualquier parte, con más probabilidad de éxito en países con instituciones débiles y sistemas de elección directa de los candidatos.

Las televisiones trataron al candidato como celebrity que atraía audiencia con sus ocurrencias y salidas de tono. Le hicieron la campaña (al menos la de las primarias republicanas) gratis.

La televisión basura crea personajes, pero, sobre todo, modela los valores de una sociedad. Esos valores han sido el caldo de cultivo de Trump.

Manual europeo urgente ante Trump

Por Carlos Carnero. Director Fundación Alternativas

Publicado originalmente en El Huffingtonpost

Donald Trump

Leerán muchos análisis de profundidad sobre las causas y las consecuencias de la victoria de Donald Trump. El mío no pretende serlo, pero sí aspira a dejar a bote pronto y para su reflexión media docena de ideas claras:

Trump ha ganado porque le han votado libremente 57 millones de ciudadanos norteamericanos. Nadie ni nada les obligaba a hacerlo. Sabían perfectamente qué candidato y qué propuesta política estaban apoyando con su papeleta: populismo, xenofobia, racismo, machismo, capitalismo salvaje y amistades como la de Vladimir Putin estaban incluidos en la oferta con nitidez. Por tanto, 57 millones de estadounidenses han llevado a la Casa Blanca a un presidente que, probablemente, actuará en consecuencia (aunque todos esperamos que los frenos y contrapesos de la democracia estadounidense funcionen eficazmente una vez más). Que luego no digan aquello de "yo no lo sabía", porque tanto ellos como los 56 millones que han apostado por Hillary eran plenamente conscientes de lo que estaba en juego.

Esos votantes no viven en Marte, sino en los Estados Unidos de América. Algo muy grave tiene que fallar en ese país para que la mayoría de sus electores hayan elegido presidente a Trump con tan sugestivo programa. Si la voluntad individual es la que introduce la papeleta en la urna, las condiciones objetivas juegan un papel determinante en hacerlo. ¿Por qué subsisten el racismo y la xenofobia con tales niveles de intensidad en un país que terminó su Guerra Civil hace 151 años?, ¿cómo es posible que al primer presidente afroamericano le vaya a suceder su antítesis en un movimiento tan brutalmente pendular?, ¿seguirá siendo imposible que una mujer acceda a la Casa Blanca? Una cosa más: no hace mucho afirmé en un debate que la gestión de la presente crisis económica no había sido mejor en USA que en la UE y me cayeron chuzos de punta. Me temo, sin embargo, que no iba tan desencaminado a la vista de los resultados electorales.

1956, la revolución húngara que avergonzó a la izquierda

Por Pedro González

seminario 1956 revolucion hungaraDurante muchos años el levantamiento de Hungría contra el poder comunista y las imposiciones de Rusia apenas obtuvo reconocimiento entre las nutridas filas de la izquierda europea. La potente maquinaria propagandística soviética compró literalmente a numerosos intelectuales, que se encargaron de minimizar aquel episodio como una contrarrevolución fascista.

Obviamente, no todos comulgaron con aquella inmensa rueda de molino, y ahí estuvieron, entre otros, Arthur Koestler, Hannah Arendt o Albert Camus, que escribió La sangre de los húngaros, para demostrarlo.

Este 4 de noviembre se cumplen 60 años de la entrada a sangre y fuego en Budapest de las 17 divisiones del Pacto de Varsovia para aplastar las “contrarrevolucionarias” aspiraciones que el primer ministro Imre Nagy había planteado a Moscú: libertad de pensamiento, de expresión y de reunión; pluralidad de partidos políticos, y neutralidad del país con salida inmediata de las tropas de ocupación soviéticas, es decir exactamente lo mismo que había conseguido Austria un año antes, en 1955.

Enikó Gyóri, la embajadora de Hungría en España, ha tenido la feliz idea de impulsar una jornada de memoria, debates y recuerdos, que ha reunido bajo la hospitalidad de la Fundación Areces y la colaboración del CEU a numerosos catedráticos, exiliados forzosos de entonces e historiadores, para glosar y analizar el significado de la Revolución de Hungría de 1956 y su colateral impacto en España.

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