La Francia de Macron ¿Puede una figura levantar un país?

La tertulia de Europa en suma sobre las elecciones presidenciales y legislativas francesas, con Chema Patiño, SER, y Guillaume Bontoux, RNE

19402074 1547459275316184 4408002160149828207 oEn primer lugar, la buena noticia. No es que Macron sea bueno o vaya a hacerlo bien. Si hubiera sido elegida para el cargo la señora del FN, hoy estaríamos a punto de quedarnos sin Unión. Se mantendría un núcleo duro compuesto por Alemania, Holanda, Austria y algún voluntario más, como en la época del D-mark.

Y, de momento, no tenemos la mala noticia con respecto a Europa, porque el nuevo presidente francés es un europeísta. Dice el semanario alemán Der Spiegel que el señor Emmanuel provoca el éxtasis en el territorio de los, todavía, 28. Macron, en su primera cumbre europea, ha insistido: quiero una Unión que proteja a los ciudadanos.

Lo que queda en el aire es la pregunta, qué puede hacer por su país, un tanto perdido en las últimas décadas.

Siempre me ha fascinado como vende Francia su imagen, sus productos: l´amour, les parfums, le cuisine, le Can-Can, le Co-Co, le Mi-di, la Pro-vence, el ¡oh, la, lá!, o los bolsos de lujo de la afamada marca, símbolo del glamour galo, tan copiada en los mercadillos. En realidad se hacen en Rumanía, más concretamente ¡en Transilvania!, como informaba The Guardian. De allí salen, 100.000 al año, para recibir luego la etiqueta del Made in France, en La France, que es lo único francés del bolso. Los trabajadores rumanos cobran unos 133 euros al mes. Por los zapatos piden 2.000… ¡Oh, la, lá!

La derrota del Brexit “duro”

La tertulia de Europa en Suma con periodistas británicos y españoles.

f1bQue a la primera ministra británica, Theresa May, “le ha salido el tiro por la culata” (expresión española muy expresiva, que en inglés tendría el equivalente, mucho menos gráfico, de backfire) es la conclusión más frecuente e inmediata que se ha formulado en relación con los resultados de las recientes elecciones en el Reino Unido. Conclusión muy certera, sin duda, y cargada de razón.

En la tertulia de Europa en Suma, dedicada a analizar y comentar las consecuencias del resultado electoral en ese país y su posible incidencia en la negociación sobre el Brexit y en el futuro de las relaciones entre Gran Bretaña y la Unión Europea, esa frase del tiro por la culata se escuchó más de una vez para definir, por parte de los intervinientes, el fracaso espectacular de la señora May, en su intento de afianzarse y reforzarse como líder.

La primera ministra, que heredó el cargo, sin pasar por las urnas, tras la retirada de David Cameron en julio del año pasado (a raíz del NO en el referéndum sobre la permanencia del Reino Unido en la Unión), convocó elecciones anticipadas en abril de este año, con el argumento de que necesitaba más poder, más respaldo parlamentario y mayor capacidad de maniobra, para negociar con Europa un Brexit que resultara lo más conveniente posible para los intereses británicos. Para ello contaba con aprovechar en su favor, entre otras cosas, la debilidad, las contradicciones y la división en los partidos de oposición: el líder laborista, Corbyn, aparecía como un rival débil y muy cuestionado, incluso en su propio partido.

¿Qué pasa en Hungría? ¿Ha dejado de creer en la Unión?

La tertulia de Europa en suma, con Erikö Györy, embajadora de Hungría en España

DSC 6180Se puede preguntar alguien por qué, con la que está cayendo en esta Europa, antes de nuestros sueños y ahora de nuestros desvelos, nos ocupamos de Hungría. Sobre todo después del doble caos británico. Primero, el Brexit, y después, el Dismay, el tumulto por la caída de la señora May, que tendría que negociar la salida.

Muy sencillo. No es que el actual gobierno húngaro, del tan contestado en Europa, Viktor Orbán, se quiera ir como GB de la UE, sino que, por primera vez, el Parlamento Europeo ha invocado el artículo 7 del Tratado de Lisboa, por el que Bruselas podría suspender la pertenencia de los magiares a la Unión. Sin que esto haya provocado grandes titulares en la prensa continental.

Hace un mes, Hungría volvió a desafiar a la Unión Europea. Esta vez, con la Ley de educación superior, que supondría el cierre de la prestigiosa Central European University, financiada por el filántropo norteamericano, George Soros, judío, nacido en Budapest.

La Ley obliga a las instituciones educativas extranjeras, como es el caso de la CEU, a tener un campus en su lugar de origen. En este caso, Estados Unidos. Esta universidad, fundada en 1991 tras la caída del comunismo, lleva años financiando proyectos en la región para el estudio de la democracia.

La medida de Budapest ha sido interpretada como un ataque a la diversidad y a libertad académica, no solo por la Unión Europea, sino también por Naciones Unidas.

Lo de Holanda es curioso.

La tertulia de Europa en suma sobre las elecciones en Holanda con Jan Bok, historiador y filósofo de la Universidad Erasmus de Rotterdam.

DSC 5283Primero, hay que saber siempre de que país estamos hablando. Holanda, un país pequeño de apenas 17 millones de habitantes, con una gran parte de su territorio ganado al mar, es la economía número 18 del mundo.

Con una población que es un tercio de la española tiene un PIB   tres cuartos del español, 750.000 millones de euros. Su productividad es de las más altas de la Unión. Su renta per cápita, casi 50.000 euros; es uno de los primeros países del mundo en la lista de riqueza. El paro, de apenas el 5%. El crecimiento en las últimas décadas entre el 2 y el 4% anual.

Los alemanes, grandes comedores de patatas, comen, sobre todo, patatas holandesas. En cada esquina nos encontramos con una tienda de flores y tiestos que vienen, invariablemente, de Holanda. Rotterdam es el puerto de Europa, etc., etc.

Holanda es, además, un paraíso fiscal encubierto con empresas-buzón que remiten a las Antillas holandesas, libres de impuestos. La sueca Ikea no tiene su sede en el país nórdico sino en Holanda, donde a través de dos “fundaciones” va dando saltos hasta evitar los impuestos, para irritación de Bruselas.

Pese a estos datos, que causarían la envidia de los países del sur de Europa, los neerlandeses están enfadados o más bien cabreados. Uno de los fundadores del Mercado Común, es hoy de los que más apuestan porque Bruselas devuelva poderes a los Estados.

El año pasado votaron en contra del acuerdo de asociación entre la Unión y Ucrania.

La izquierda en Europa

La tertulia de Europa en Suma con Ramón Jáuregui, eurodiputado socialista.

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Pinta mal la situación para la izquierda en Europa. Hay elecciones en varios países y las encuestas no son muy positivas.

En Francia, reconoce Jáuregui, para las presidenciales hay nada menos que siete precandidatos de la izquierda frente a uno de la derecha, Fillon, y la ultra Le Pen. Ésta, además, se apoya en los barrios populares y en la banliue.

En Austria, el 80% de los obreros han votado a un candidato de la extrema derecha. En el Reino Unido hemos visto como los barrios obreros han votado a favor del Brexit. Ahora, habría que añadir, el socialista Corbyn, que hizo una débil campaña contra el Brexit, se apunta ahora a la salida de la Unión y apoya el recorte de la entrada de extranjeros porque lo “pide” la población. El caso es conseguir votos.

En Alemania, en las generales de otoño, la ultraderecha de Alternativa por Alemania puede entrar en el Bundestag y complicar el mapa político, dificultar una hipotética coalición entre el SPD, la Izquierda y los Verdes.

Y en la Unión, los tres dirigentes, de la Comisión, del Consejo y del Parlamento, son del Partido Popular europeo tras la salida de la presidencia de la cámara del socialdemócrata Martin Schulz.

Efectivamente, dice el eurodiputado socialista, tenemos una gran contradicción, hay que adaptarse a un mundo en cambio con constantes contradicciones. Ahora tenemos a un señor como Trump que quiere impedir el libre comercio. Nos han cambiado el tapete, el escenario de juego que era el Estado-Nación y ahora hay mesas supranacionales, es un marco distinto de grandes decisiones. La globalización produce resultados perniciosos sobre lo que habíamos construido con el ideario socialdemócrata, pone en juego esas conquistas. Cierto es que la igualdad en el mundo ha aumentado, que millones de personas han salido de la miseria, pero eso ha devaluado el modelo social en Occidente. La competencia devalúa los salarios, sobre todo de los menos cualificados. Ese 60% de la población compite con un “ejército laboral mundial” y aquí ha aumentado la desigualdad y se han recortado las condiciones sociales y laborales.

Toledo, tenemos un problema

El futuro de las pensiones en la tertulia de Europa en suma con Valeriano Gómez, profesor de economía y exministro de Trabajo con J.L.R. ZapateroDSC 4777

Sí, tenemos un problema muy serio, pero no en Houston ni en el espacio, sino aquí en la Tierra, y más en concreto en nuestro país. Hay una llamada urgente al Pacto de Toledo, nacido hace 20 años como observatorio capaz de identificar en cada momento los problemas de la Seguridad Social.

De momento tenemos 10 millones de pensionistas y 17,5 millones de empleados. Valeriano Gómez echa cuentas: como se destina a pagar las pensiones aproximadamente un tercio de los ingresos de los que trabajan, esto nos da para atender a 7,5 millones de jubilados. Hay un gran agujero.

Pero el problema se agrava, afirma, porque cada vez vivimos más de media. Afortunadamente, el salario de los que cotizan es superior a lo que cobran muchos pensionistas.

El horizonte es oscuro. Todos los que sean pensionistas en 2050 ya han nacido, asegura el exministro de Trabajo, y serán unos 15 millones de personas, como indica la demografía. Sabemos también, añade, que a partir del 2050 no seguirá aumentando el número de pensionistas porque la natalidad comenzó a bajar en 1985.

Lo que no se sabe es cuantos empleados habrá en esa fecha. De momento, ingresamos para pensiones 10 puntos de PIB y gastamos 12, el agujero. Y hay que tener en cuenta que en Europa, países similares, como Alemania, Francia o Italia gastan más, entre 14 y 15 puntos del PIB, es decir, que estamos en la banda baja.

Pero, poco a poco, el agujero se irá agrandando, iremos gastando más, acercándonos al 14%. Cada diez años, la esperanza de vida crece otros dos años. Dentro de medio siglo la esperanza de vida será 10 años superior a la actual, con lo cual habría que repartir lo que hay, menos dinero para más gente. Otra salida sería trabajar más tiempo, jubilarse más tarde, como ha sucedido siempre a lo largo de la Historia: los menos viejos deben sostener a los más mayores.

¿El federalismo europeo? Bien, gracias.

La tertulia de Europa en suma sobre el estado actual del federalismo en la Unión, con el Catedrático de Relaciones Internacionales y ex decano de Políticas de la Complutense, Patxi Aldecoa.

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Antes que nada, first of all, como dicen los anglosajones, hay que advertir que Patxi Aldecoa, muy activo en Europa en suma, es, no sólo un ferviente europeísta, sino que, además, es muy optimista.

Hay que subrayar, indica el catedrático, que la desafección hacia Europa, hacia el proceso de integración europeo, es menor que la que hay, por ejemplo en España, hacia las instituciones, por no hablar de lo que sucede en numerosos países de la Unión: Reino Unido, Holanda o Austria. En parte, reconoce, eso se debe a una serie de medidas innecesarias para atajar la crisis.

En realidad, insiste, el proyecto federal está en fase muy avanzada, pocos podíamos pensar hace décadas que estuviéramos en este punto.

Pensábamos, añade, que la defensa del territorio y de las fronteras iba a ser siempre competencia de los Estados y eso está desapareciendo. Estamos hablando de pasos enormes en la estrategia de política exterior y de seguridad común. Tenemos una diplomacia europea, común. Italia y Francia ya han cerrado decenas de embajadas, que han pasado a la Unión.

En España, comenta, quizá nos invade un cierto europesimismo, pero en Europa la sensación es de avance; en términos académicos nadie duda que somos una Federación. En realidad, subraya, todos los grandes Estados del mundo son federales, si exceptuamos China o Francia, y Europa no debería ser menos.

¿Té, té y qué?

El oscuro y temido TTIP, en la tertulia de Europa en suma con el analista de la representación de la UE en España Jochen Müller

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Pongamos que tenemos un barco con una carga de aceitunas en el Puerto de Algeciras con destino a los Estados Unidos. Pasa un control y hoy, tal como están las regulaciones, al llegar a un puerto norteamericano, tiene que pasar otro, prácticamente idéntico. Esto es lo que eliminaría el TTIP, con el ahorro que esto supone, sostiene como ejemplo Jochen Müller. Y así en otros muchos apartados.

La Asociación Transatlántica de Comercio e Inversiones, conocido por sus siglas en inglés, TTIP, un tratado de liberalización del comercio entre Estados Unidos y la Unión Europea, está en boca, quizá no en la de todos en estos tiempos difíciles, pero sí en la de muchos.

Se ha negociado en completo secreto. Desde junio de 2013, la Comisión Europea, el Gobierno estadounidense y los grandes lobbies empresariales se reúnen para negociar las condiciones del Tratado sin dar cuenta de lo que se habla.

Y gran parte de la oposición viene, precisamente, por la opacidad de lo negociado,

Lo cierto es que, al negociar en secreto, sin dar a conocer nada del contenido, la UE ha perdido la batalla de la “narrativa”; la han ganado de cara a la opinión pública los que se oponen. “Si negocian en secreto, es que tienen algo que ocultar”, dice la voz de la calle

Y, sin embargo, sonríen.

La situación en Grecia en la tertulia de Europa en suma con la enviada especial de El País, María Antonia Sánchez-Vallejo.

P1Nos preguntamos en esta tertulia si es posible someter a un país como Grecia a más rescates sin causar más estragos, si el país heleno puede pagar la deuda, si es asumible el costo social y hasta cuando lo podrá soportar la población

Creíamos haberlo visto todo y ahora, tras la aprobación de un nuevo paquete de medidas, le piden a Grecia que presente un nuevo borrador antes de finales de Julio, comenta Sánchez-Vallejo.

Pero los indicadores, dice, son terribles: el consumo ha bajado un 40 %, y los salarios en la práctica han bajado otro tanto. Las pensiones se han recortado 11 veces, están en la mitad que al comienzo de la crisis y hay que recordar que mantienen hoy a un tercio de las familias. Estos indicadores llevan a la lágrima.

Lo que me sorprende, asegura la redactora, es que todo esté en orden, que la gente no se levante en armas, que tenga resistencia y, sobre todo, que sonría. Pero, claro, hay que tener en cuenta que estamos hablando del Mediterráneo y aquí las cosas son distintas. En pleno corralito nadie rompió los cajeros. El griego es muy político y muy polemista, reconoce, pero, en general, la pólvora se queda en salvas.

En la práctica, indica, parece que Grecia es un campo de pruebas dónde la Unión Europea está poniendo a prueba sus principios, la unión monetaria y la libre circulación de personas. No hay más que recordar que Bruselas amenazó a Grecia con sacarla de Schengen, cuando resulta que ese país no tiene fronteras con los de la Unión.

Mientras que en el centro y oeste de Europa ven con pavor la entrada de un afgano, comenta Sánchez-Vallejo, Grecia hoy es un almacén de almas, llena de refugiados, con el costo adicional que éso supone en medio de su crisis. Se ha dado acceso a la sanidad gratuita a los refugiados y se prepara la escolarización de los niños que están en los campos de refugiados. Y Bruselas ayuda a Turquía para que no lleguen más refugiados, pero no a Grecia.

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