¿Qué hacer frente al desorden global? Europa, pilar de la justicia internacional
- Creado: Miércoles, 25 Febrero 2026 18:08
- Publicado: Miércoles, 25 Febrero 2026 18:08
- Escrito por Dolores Albiac, vicepresidenta de Europa en Suma
“O los derechos son universales, o no son derechos humanos. No se puede proteger nuestros derechos (en Europa o EEUU) prescindiendo de los de los demás”, sentenció el fiscal, Carlos Castresana, al considerar catastrófica la actual situación en Ucrania o en Gaza –un genocidio en directo-, y criticar a la Unión Europea (UE) por omisión y por una política de “apaciguamiento” frente a EEUU o Israel que no funciona, como ocurrió frente al ascenso de Hitler a finales de los 30 hace un siglo, al defender una amplia alianza de buena parte de Europa, Latinoamérica, África y Asia pues “el derecho internacional es respetado por casi todos, casi todo el tiempo”.
Autor fotografía: Jorge Juan Morante López, secretario de Europa en Suma
La reflexión puso el punto final al coloquio: “Europa y el Derecho Internacional ante el nuevo desorden internacional”, organizado por Europa en Suma, en el que, además del fiscal Castresana, participaron: Raquel Martí, directora en España de la Agencia de Naciones Unidas para los refugiados de Palestina; Guillermo Fernandez-Maldonado, funcionario del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos; y Laura Ferre Sanjuan, profesora e investigadora del Centro Delás per la Pau. investigadora del Centre Delás d´Estudis per la Pau.
El debate justo se realizó el mismo día y hora en que el Presidente de EEUU, Donald Trump fundó su Junta de Paz, pues la preside de forma vitalicia. Con la participación de 35 países, sin ninguna otra gran nación desarrollada, ni Rusia, ni China ni el Vaticano, pero con algún observador, como Italia, Trump sugirió la alianza como alternativa a Naciones Unidas, sin funciones indefinidas, aunque convocada para una reconstrucción de Gaza sin precisar. “Si EEUU logra convencer de que ese es el camino, prevalecerá", acotó Castresana al recordar que una de las fuentes del derecho, también internacional, es la costumbre.
Carlos Castresana. Foto de Jorge Juan Morante López
Raquel Martí, UNRWA. Foto de Jorge Juan Morante López
Laura Ferré. Foto de Jorge Juan Morante López
Guillermo Fernández Maldonado. Foto de Jorge Juan Morante López
¿Un orden internacional justo?
¿En qué consiste ese orden internacional que, durante 80 años, ha conjurado una conflagración mundial que, en especial desde el fin de la guerra fría, han prevenido, encauzado o puesto fin a conflictos locales; afrontado crisis humanitarias; retos en asuntos tan trasversales como la cultura, el hambre o la igualdad de género, además de propugnar una mínimo bienestar global con la agenda 2030?, fue la pregunta de la primera parte de la charla.
“La guerra tiene cinco mil años, la diplomacia cuatro siglos, y la justicia internacional dos décadas”, fue el resumen del fiscal de la Corte Penal Internacional, Luis Moreno Ocampo que citó la moderadora para iniciar el debate. En ese sentido, el propio Castresana recordó el parón para construir una justicia internacional tras un juicio de Núremberg a los jerarcas nazis donde, además, solo se procesó a los vencidos.
Si poco después los Convenios de Ginebra establecieron un derecho humanitario para proteger a la población civil, además de regular las formas de confrontación entre combatientes, excluir las más letales, y clasificarlas como delitos de Lesa Humanidad, el cambio de paradigma o la responsabilidad de protección de los estados y la individual en esos delitos, solo empezó a construirse en los 90s con los tribunales especiales de Rwanda y ex Yugoslavia, y la constitución del Tribunal Penal Internacional en el cambio de siglo, ratificado por ciento veinticinco países, pero no por EEUU, China, Rusia, o Corea del Norte.
Autor fotografía : Jorge Juan Morante López.
Una especie de primavera para la justicia internacional, las propias Naciones Unidas y la variedad de instituciones regionales e internacionales que multiplicó las misiones de paz, donde ya no se atendían solo los síntomas o efectos de los conflictos, sino también las causas, acotó el alto funcionario de NNUU, Guillermo Fernández-Maldonado, al detallar el entramado: se han concertado doscientos cincuenta mil tratados; hay seiscientos acuerdos multilaterales; se propiciaron trescientos organismos internacionales y hay cuarenta mil Organizaciones civiles de ámbito internacional.
La ONU centra sus esfuerzos en tres pilares: la paz y seguridad, la cooperación y el Desarrollo y la Asistencia Humanitaria a cubrir en todo el mundo, pero está infra-financiada y dotada, aseguró Fernández-Maldonado, pues el presupuesto asciende a sesenta mil millones de dólares con ciento treinta y cinco mil funcionarios (el doble de empleados tiene solo la ciudad de Nueva York, con un presupuesto triplicado). La Secretaria General de la ONU solo consume 3.450 millones $, y la promoción o verificación de los Derechos Humanos únicamente recibe 180 millones$.
A diferencia de la efervescencia diplomática que, junto a la disensión militar, superó la crisis de los misiles de Cuba en 1962, la imagen de parálisis prevalece los últimos años debido al derecho a veto en un Consejo de Seguridad donde EEUU lo ha ejercido noventa y cuatro veces, mas de la mitad -50- para proteger a Israel en relación al conflicto del Medio Oriente. Entre 2023 y 2025 lo ejerció en solitario nueve veces contra los otros catorce miembros del Consejo, todas para evitar resoluciones sobre Gaza cuestionadas por Israel, describió Fernández-Maldonado al recordar que la ONU se fundó con solo cincuenta países, y hoy suman casi doscientos, lo que ha dado más fuerza a una Asamblea General donde, no obstante, unos son más iguales que otros.
Autor: Jorge Juan Morante López
Gaza: un genocidio en directo
La primera agencia creada en Naciones Unidas fue la dedicada a los refugiados Palestinos, la UNRWA, en 1949. Su mandato no se limita a las emergencias o la asistencia humanitaria, con sus setecientas escuelas atendía a medio millón de menores, o sus ocho centros de Formación Profesional para ocho mil adolescentes, y con sus ciento cincuenta clínicas que, entre otras cosas, aseguraron la vacunación universal de los jóvenes, detalló su directora en España, Raquel Martí.
El cambio del orden internacional se produce en el Medio Oriente desde hace ya un tiempo, aseguró Martí al recordar que ya en su primer mandato del Presidente de EEUU, Donald Trump recortó un tercio el financiamiento de una agencia cuya mera existencia recuerda el derecho al retorno de seis millones de palestinos. La suspensión de financiamiento fue mucho más generalizada tras los atentados de Hamás de 2023, y las acusaciones no probadas de Israel sobre supuestos vínculos de ese grupo terrorista con algunos de sus miembros –primero diez, luego diecinueve trabajadores de los treinta mil contratados-. Aunque continúan el trabajo, han muerto 361 empleados de UNRWA –el último hace una semana-, ningún funcionario internacional puede ingresar en Gaza, y han sido expulsados de Jerusalén este, además de que el ejército de Israel destruyó su sede central, detalló la directora de la UNRWA.
¿Cuándo y por qué se quebró ese orden internacional y qué rescatar?.
Para la mayoría de los ponentes, el punto de inflexión fue la invasión de Irak de 2003 y más tarde la rusa de Ucrania en 2021, sin mandato de la ONU ambas; con la secuela de la crisis financiera de 2008 – acotó Laura Ferre-; o los precedentes de la invasión soviética de Afganistán en los 80s, y de EEUU en Vietnam en los 70s, añadió Castresana. Mientras para Martí subrayó la diferente reacción internacional ante la invasión rusa de Ucrania, y la de Israel en Gaza.
Pero esta parte se inició con las palabras de Mack Carney, el Primer Ministro canadiense en Davos, de que ya no estamos en una transición del orden internacional, sino en una ruptura, en lo que coincidieron todos. Además de resaltar el rol que puede y debe jugar la Unión Europea en la gobernanza global, la representante del Centro Delás consideró imprescindible un mayor rol de la sociedad civil en la defensa de una democracia que no consiste solo en votar, además de consolidar y perfilar más los “bienes comunes de la humanidad” a defender y gestionar, como el mar, el espacio, el agua, la seguridad alimentaria…
Castresana apeló a la unión de valores de UE para contrarrestar una política criminal europea con los migrantes, pues no defenderemos nuestros derechos prescindiendo de los de los demás, a riesgo de retrotraernos a antes de la revolución francesa, con derechos restringidos a estamentos como la nobleza o el clero, cuando defendió una amplia alianza de esa mayoría de países que cumplen el orden internacional. “No habrá paz sin seguridad, ni seguridad sin paz. Pero no habrá ni una cosa ni otra sin derechos humanos”, recordó Fernández Maldonado, al citar al ex Secretario de la ONU, Kofi Annan.



