Londres, 1665, vigencia de Daniel Defoe y su Diario del Año de la Peste
- Creado: Jueves, 21 Mayo 2020 14:24
- Publicado: Jueves, 21 Mayo 2020 14:24
- Escrito por Paco Audije
Tras la peste de Londres, 1665: « No fue el menor de nuestros infortunios que, una vez terminada la epidemia, no terminara el espíritu de rencillas y discordias, de difamación y de reproches, que para decir verdad ya había sido el gran perturbador de la nación ». Lo escribió el gran Daniel Defoe en su exhaustivo Diario del Año de la Peste, publicado en 1722, meses después de que Inglaterra se alarmara de nuevo por las noticias de un brote surgido entonces en Marsella.
Más conocido por ser el autor de Robinson Crusoe, Daniel Defoe (1660-1731) presentó su Diario del Año de la Peste como obra de ficción. En realidad, es periodismo retrospectivo. Su actualidad resulta hoy chocante. Defoe, como un gran reportero, no olvidó nada: datos médicos, detalles del ánimo social, medidas de las autoridades, impacto económico, rumores y conmoción social. Además de la archicitada La Peste de Albert Camus, Mercedes Arancibia se ha referido a otros referentes literarios como El amor en los tiempos del cólera (Gabriel García Márquez), Ensayo sobre la ceguera (José Saramago), Edipo rey (Sófocles), El Decamerón (Boccacio), La peste escarlata ( Jack London), Apocalipsis (Stephen King), El húsar en el tejado (Jean Giono), Némesis (Philip Roth) y La cuarentena (Jean-Marie Gustave Le Clézio). Todos nos hablan de situaciones de pandemia. Defoe lo hace también pero poniendo del revés el esquema de la ficción. Su pluma la convierte factual. Y su modernidad nos apabulla.
Europa, más o menos
- Creado: Domingo, 10 Mayo 2020 10:39
- Publicado: Domingo, 10 Mayo 2020 10:39
- Escrito por Isabel Paz
Campo de Tiedra, Valladolid, España. Localidad pobre en población pero millonaria en Estrellas. Pensando en el futuro de la UE. Imagen de Fernando Cabrerizo
9 de mayo de 2020. Europa, en mayor o menor medida, secuestrada por un virus «enano». De pronto, silencio, angustia, miedo. Los largos periodos de aburrimiento, dominados por una burocracia que parecía inmutable y se repetía con con la frecuencia de un ensueño angustioso, podrían acabar con la pandemia, la misma que le impide celebrar su día – la UE, tal vez, se ahorró una jornada grande que habría pasado sin pena ni gloria- Pero en un proceso infeccioso tan incierto como impreciso, no se descarta que la Unión resulte víctima de la Covid19.
La crisis, una oportunidad para el fortalecimiento de la UE
- Creado: Domingo, 10 Mayo 2020 10:26
- Publicado: Domingo, 10 Mayo 2020 10:26
- Escrito por José Manuel Fernández. Exsecretario General del Grupo de Izquierda Unitaria Europea
LAS MEDIDAS APROBADAS HASTA AHORA POR LA UNIÓN EUROPEA SE ELEVAN A 540.000 MILLONES DE EUROS
Pese a las críticas a contrario, nunca las instituciones de la UE habían sido tan rápidas en reaccionar como en su respuesta frente a la pandemia. La crisis iniciada en 2008 partió de las hipotecas-basura en EEUU y se propagó como un virus que se instaló en Europa. EEUU salió de la crisis con medidas enérgicas de inversión, pero la UE se equivocó con sus políticas de austeridad, hasta el punto de que en 2019 sólo crecía al 1% y España al 2,3%.
Si algo está claro es que no saldremos de ésta sin la intervención de la UE, sin su aportación para la salida de una de las crisis más severas y complejas en la Historia de la Humanidad. Una crisis sin precedentes, de origen sanitario, pero que está provocando un colapso de la economía mundial, la paralización de la producción, de la oferta y de la demanda, en una fase en que los precios de las materias primas -incluido el petróleo, con precios negativos- se han hundido. Con una caída del PIB que durará unos dos años al menos, más del 3% en la economía-mundo y un 6% en las economías principales salvo China, donde el PIB bajará, pero no será negativo. Y con un descenso de entre el 7 y el 8% en la UE. Con una crisis financiera y una purga en los mercados de acciones y bonos que en dos semanas ha superado la que duró varios años a partir de 1929.
“Muchos morirán en Suecia”… pero tenemos razón
- Creado: Martes, 05 Mayo 2020 07:26
- Publicado: Martes, 05 Mayo 2020 07:26
- Escrito por Pedro Gonzalez, Periodista, experto en Política Internacional. Fue director de Redacción de Euronews y fundador del Canal 24 Horas de TVE.
Stefan Löfven ha resistido todas las presiones. El socialdemócrata primer ministro sueco no ha cedido a los llamamientos de la oposición ni a los consejos de un nutrido grupo de científicos. Su inalterable línea política se ha mantenido incólume a lo largo de todo el tiempo que llevamos de pandemia, a pesar de las advertencias de quienes le mostraban otra praxis para combatirla.
Con ocasión del Primero de Mayo, hizo un discurso a la nación en el que no ocultó ni maquilló los datos que convierten a Suecia en el país nórdico con el mayor número de víctimas del coronavirus: 2.653 fallecidos, o sea 256 muertos por cada millón de habitantes. Muchos más por lo tanto que los 78 de Dinamarca (452 muertos), o los 38 de Noruega (207) y Finlandia (206). Tampoco dibujó un panorama futuro más optimista: “Muchas personas morirán aún [en Suecia]”, pero se mostró firme una vez más en su convicción de no imponer restricciones y apelar en cambio a la responsabilidad de todos y cada uno de los ciudadanos. Ni siquiera en las limitaciones han existido amenazas de multa, sino simplemente la recomendación de comportarse como buenos individuos de un colectivo común.


